¡Que viva el Patuque!

Aunque no lo parezca, cuando tu hijo hace un desastre en la cocina con su comida, o llena el cuarto de pintura, también está teniendo la oportunidad de experimentar que es capaz de transformar y manipular materiales; sus sentidos se activan y además disfruta. Lo que conocemos como “patuque” es mucho más beneficioso de lo que imaginamos

 

Andreína Guenni Bravo

 

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La palabra “patuque” no existe en el diccionario de la Real Academia Española, pero sí existe en la mayoría de las guarderías y colegios alrededor del mundo. El Patuque es una actividad que se puede realizar tanto en edad preescolar como en maternal y es ideal para ofrecer al niño la oportunidad de experimentar por sí mismo la transformación que es capaz de provocar en algún material, sobre todo en comida. El propósito de la actividad es que el niño se percate de los efectos de su acción sobre algún material, y al mismo tiempo disfrute mientras juega.

 

Los grandes protagonistas del Patuque, además de los niños, son los sentidos, sobre todo el tacto, el gusto y el olfato. Desarrollada en espacios abiertos o cerrados, lo que importa en esta actividad es la escogencia de los materiales que se van a utilizar y para cumplir con su propósito, uno de los mejores materiales que puede utilizarse es la comida. Lo ideal es que se escoja algún material comestible que pueda manipularse, amasarse, apretarse, expandirse, recogerse y mezclarse con otros.

 

Compotas, pasta, pastina, leche condensada, gelatina, masa para arepas o puré son perfectos para esto; pero realmente cualquier alimento que forme parte de la dieta diaria del niño es útil. Es fundamental que antes de poner alguno de estos materiales a disposición de los jugadores se esté seguro de que nadie involucrado en la actividad sea alérgico a alguno de ellos.

 

Cómo jugar Patuque

Lo primero que debes hacer es forrar el piso en el que van a estar con papel reciclado o algún plástico grande. También es importante que se vistan con ropa que no sea nueva, que esté gastada o que sea especial para resistir los embates de ensuciarse mucho. Aunque lo ideal es que lleve la menor cantidad de ropa posible. Luego busca todos los materiales que quieran utilizar, tanto comestibles como no comestibles. Entre estos últimos puedes optar por pinturas a base de agua, estambre, papelillos o cualquier otra cosa que puedan manipular y transformar lo suficiente. Después de estos sencillos pasos ya no hay reglas: deja que el niño haga lo que quiera con los materiales que has dispuesto. Permítele que experimente, que doble, que parta, que sea libre de hacer lo que quiera y que haga un verdadero desastre o ¡Patuque!

Importancia del Patuque

Este tipo de actividades o juegos favorece el reconocimiento de las cualidades sensoriales y perceptivas de los niños; es decir, permite que reconozcan sus capacidades para transformar el medio que los rodea. También son importantes para ayudarlos a identificar olores, sabores, colores y texturas, contribuyendo con la formación de su base de datos sensoriales que apenas se está desarrollando y llenando.  El placer es determinante en esta etapa de sus vidas, pues les abre un mundo de posibilidades casi infinitas, por lo que permitirles estar cercanos a estas sensaciones de satisfacción que le proporcionan actividades que despiertan sus sentidos es fundamental para su desarrollo.

 

De hecho, la acción lúdica o el jugar es en sí mismo una actividad que busca bienestar, que persigue satisfacción y placer (y no solamente en niños). Jugar con actividades relacionadas directamente con la activación de los sentidos les permite generar nexos significativos con lo que está fuera de ellos, con las personas y las cosas que los rodean. Este tipo de juegos, los llamados sensoriomotrices, estimulan la percepción, la capacidad de manipulación y la cognición de los niños y constituyen una verdadera investigación experimental.

 

Otro de los beneficios de este tipo de actividades es la posibilidad de desarrollar con ellas acciones que le son y serán familiares por el resto de sus vidas. Amasar, partir, doblar o amoldar son destrezas motrices que deberán utilizar en el futuro, y juegos como el Patuque permiten acercarlos a ellas desde edades muy tempranas.

feb

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2 comentarios para ¡Que viva el Patuque!

  1. Lina dice:

    2889 17/ 2012

    Divino el artìculo. Soy la nonna de Arianna y siempre le digo a mi hija que la deje hacer patuques mientras come. Tiene un año y desde los 10 meses que da muestras de querer hacerlo sola, de querer tocar, etc.
    Los felicito!!!!!! Tengo una preguntita….cuando los hacemos jugar con cosas “no comestibles”….. no es contraproducente estar ahì dicièndoles: “no a la boca”, no en los ojos, etc, etc????
    Comprè los pìnceles pero no los he usado aùn!!!!Gracias!!!!!!

  2. Mariana B dice:

    2896 17/ 2012

    Hola Lina,
    Respondiendo tu pregunta, con niños pequeños siempre debes utilizar productos no tóxicos ya que suelen llevarse todo a la boca, la mayoria de las pinturas para niños menores de 3 años es perfectamente segura, ten cuidado de no utilizar un producto que no sea para su edad, no solo porque se lo puede llevar a la boca, si no porque puede maltratarle su delicada piel.

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